miércoles, 14 de noviembre de 2018

Top Rumer

 
Allá  por el mes de abril cosí el primer top rumer de La maison Victor pero por varios motivos no he conseguido publicarlo hasta ahora y con tanto tiempo desde el primero, me ha dado tiempo a hacer más, así que al final me he cosido tres.
La primera es una tela de Traetela y me encanta. La tenía guardada como oro en paño, y cuando vi el patrón y me puse a mirar en mi alijo de telas, enseguida se me fueron los ojos a esta tela y me pareció perfecta.
 
Sólo hice un par de modificaciones básicas. Le suprimí la cremallera (me parecen muy incómodas las cremalleras en la espalda) y le abrí un poco el cuello para poder meterlo por la cabeza. No modifiqué el largo y debería haberlo echo, porque en cuanto me muevo un poco se me sube más de la cuenta y a veces es un poco incómodo, pero me gusta tanto, que me la he puesto un montón.
 


 
El segundo fue modificando el largo y estoy muy contenta con el cambio. Es una tela comprada en el mercadillo, la compré pensando una camisa, pero creo que tengo bastante para el top y para la camisa. Este resultado me gusta más si cabe que el anterior, me parece muy cómodo.
 
 Y el último con un par de modificaciones. El patrón es el mismo, sólo quité el vuelo de las mangas y le puse una puntilla en el bajo.


 La tela la tenía en casa desde hace mucho tiempo también fue comprada en un mercadillo. Y hace como cosa de un mes, volví a otro mercadillo y vi esta puntilla que me enamoró nada más verla, pero la verdad es que sólo compré un par de metros, porque no sabía ni cómo ni dónde iba a ponerla.
 
Creo que el resultado es espectacular, me gusta mucho el toque que le da, y como queda más larga, me parece ideal para poner con leggins, que es con la que me lo he puesto varias veces últimamente.
 


 La revista la compré en Coser cosas, porque Wendy hizo la review de la revista y me encantó. Estoy muy contenta con el resultado de los tres.

Me voy a mimi, el Club de las malas costureras.

Espero que os hayan gustado. Un bikiño enorme

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Pasley print Again

Esta fue la prueba que me hice para mi, antes de hacer el vestido de boda amarillo y lo bueno es que ahora este vestido me sirve para poner a diario, y creedme que lo uso mucho.

Además os enseño la prueba que le hice a mi madre también con este modelo. 



 

Es un modelo sencillo. Es justo lo que buscábamos desde el principio. Primero para mi madre, para hacer su vestido de boda  y después como a mi me gustó tanto, quise probarlo también.

 

El de mi madre es una loneta en tonos azules que le gustó mucho al verla y no tiene forro ni nada, en el cuello le puse un bies en azul también. El mío es un piqué blanco, pero si que lo forré porque me daba miedo que se transparentase todo al ponerlo, y tengo que reconocer que fue todo un acierto, porque ahora  con estos  cambios de temperatura, es fantástico.


 
  
Es un modelo de la revista Ottobre 5/2015, es el Pasley Print y es súper fácil de hacer y muy cómodo para vestir, además con bolsillos, que ya son imprescindibles en mis vestidos y me encanta!!

Creo que, según la tela que utilices, es un básico de esos que todas debemos tener en el armario y además apto para las más principiantes, porque yo no le puse ni cremallera, con lo cual, no puede ser más sencillo de coser.
  
La tela es un piqué blanco con un pelín de elastán que compré en Telpes en la #quedadacostureraenvigo de hace dos años, y por fin la utilicé para este vestido.

Me voy a mimi del club de las malas costureras y enlazo con el Blog de fans de Ottobre

Espero que os haya gustado. Un bikiño enorme

miércoles, 24 de octubre de 2018

Yo también me fui de comunión

Creo que era bastante evidente, y ya van siendo horas de enseñar mi modelito no??? En esta casa nos fuimos todos de comunión, y las mujeres íbamos todas con modelitos cosidos por mi.

 
Mi vestido era muy sencillito. El enésimo African Print (mira que soy aburrida yo con este patrón) después del primero que me hice hace ya más de dos años, me he cosido varias versiones, y ésta es otra de ellas.

 
Tenía la tela de popelin comprada en Ratucos desde hace un par de años, y después de comprar los dos plumeti, el modelito estaba claro, tan claro como que dos días antes, tuvimos la kdd costurera en Vigo y yo no tenía el vestido cosido todavía.
 
Teniendo el patrón claro, el modelo y las telas. Todo fue muy rápido. Aunque tengo que confesar que lo que sí tenía eran las telas de plumeti cortadas y con el cordoncillo ya hecho, y eso también me adelantó mucho tiempo. En este caso, lo que hice fue sacarle la gota de la espalda y hacerle escote. Fruncí las tiras de plumeti y las cosí, pero no me preguntéis por qué, cuando me lo probé, me quedaba corto... así que... le añadí otras dos tiras al bajo.
 
No tiene mucho más. Muy sencillo y muy cómodo. Este verano me lo he puesto mucho. El día de la comunión no me dio tiempo a ponerle bolsillos, pero después, se los añadí porque es mucho más cómodo y creo que ya no tengo vestido sin bolsillos.
 
 
Hoy es miércoles, así que me voy a Mimi, el club de las malas costureras y enlazo con el blog de fans de Ottobre también, otra vez!
 
Espero que os haya gustado. Un bikiño enorme.

martes, 25 de septiembre de 2018

Ángela va de comunión

Como ya podréis imaginar, su hermana hacía la comunión con un vestido cosido por mamá y ella no podía ser menos.
 
Le cosí un vestido con las mismas telas que a la hermana, para que en esta ocasión fuesen a juego también, para no variar jajajaja. Me gusta que vayan combinadas, y esta era una ocasión especial, así que no podía ser menos.



 
Llevaban los zapatos iguales. Ya os comenté que Mar Miguelturra es un sol. También llevaban los broches de los cinturones y del pelo iguales, porque tengo amigas como Ángela, de Miss Bone Accesories,  que valen millones.
 
Le cosí el Vestido de niña de talle bajo de la revista de patrones mujer numero 3. Hice 3 modificaciones, la primera fue hacerle la manga más cortita para que se pareciese más al de su hermana, la segunda fue ponerle cremallera, y la tercera fue hacerle el escote de la espalda un pelín más amplio.
 
 
Lo cosí igual que el de su hermana, lo monté a pla, aunque en la espalda se quedó sin  tul bordado, porque no me llegaba, por más que quise estirar la tela, así que se quedó con el tul plumeti que compré en Telpes (Vigo).
 
Me las llevé a las dos a hacer las fotos uno de los días porque quería que tuviesen un recuerdo las dos juntas, y menos mal, porque no he vuelto a hacer más fotos de los vestidos, y eso que las dos se los han vuelto a poner.
 
 
 
Se lo pasaron pipa con las fotos, y aunque la mami no es fotógrafa profesional, hay muchas fotos bonitas que quedarán como recuerdo de todos esos momentos vividos.
 

 Las veo a las dos  y todo merece la pena. Los nervios, las pocas horas de sueño y a veces los enfados, se quedan atrás cuando ves lo bien que se lo pasan juntas y lo que les gustan sus vestidos. Yo no puedo estar más orgullosa, y sólo espero que ellas sepan valorarlo y recordarlo con cariño.
 
Espero que os haya gustado. Un bikiño enorme

martes, 18 de septiembre de 2018

Comunión

No sé por dónde empezar y decir que he tardado mil horas en escoger las fotos para esta entrada entre los cientos de ellas que hice.

Me hace mucha ilusión escribir esta entrada, porque si me dicen hace unos años que iba a hacer esto... no lo hubiese imaginado ni de broma.

 
Hace unos años, fui a un mercadillo y vi un tul bordado precioso y por un precio irrisorio, así que, sin saber exactamente para qué, compré 5 metros de tela. La verdad es que pensaba, que si algún día tenía una boda, haría los vestidos para las tres a juego con esta tela. El caso es que el tiempo fue pasando y no me atrevía a meterle tijera. Pero hace un par de años, cuando Uxía empezó en catequesis, empezó a rondarme la idea de hacer un vestido de comunión para ella y si no encontraba algo que me gustase más, podría probar a hacerlo con esta tela. Así que la he guardado como oro en paño.
 
Uxía vio un vestido que le enseñé por internet y le gustó, así que decidí hacerle una versión para ella. Así que fui a Telpes (Vigo) a ver las telas, vi un tul de plumeti que me encantó, para ponerle y que no quedase tan sosa la parte central. Allí me dieron una tela con cuerpo, que no recuerdo exactamente qué tipo era, pero me llevé el último retal de unos 4 metros.
 
Por último, compré una puntillita, quería algo discreto y esta que lleva pequeñita y sencilla me pareció ideal.
 

El cuerpo del vestido está montado a pla (lo explica Momita en su blog), con el tul bordado, el tul de plumeti y la tela en blanco roto. y después lo forré con un algodón muy finito para que no pasase mucho calor. Le hice unas pequeñas mangas y un escote redondo en la espalda, porque como he dicho antes, no quería que se asase de calor, y la comunión era el 1 de Julio.


Tenía un lino rosa empolvado muy bonito que compré en la #quedadacostureraenvigo del año pasado en Telpes (Vigo),  (compré dos telas y he usado las dos, otra cosa son las puntillas... jajaja) y me pareció perfecta para el cinturón. Le hice cuatro jaretas para que no quedase totalmente liso y además me gusta mucho como quedan.

Lo que hice fue ponerle un broche de flores en el centro delantero del cinturón a juego con un broche en el pelo. Me lo hizo mi amiga Ángela de @missboneaccesorios (totalmente recomendable, es fantástica) y en un tiempo récord, puesto que me di cuenta que me faltaba poco más de dos semanas para la comunión, y quería hacerle las fotos una semana antes, así que hablé con ella y muy amablemente me envió fotos de las posibles combinaciones, me pidió medidas y me lo envió, en tres días lo tenía en casa, y no me lo podía creer. Gracias Ángela!! Eres la caña, y a la niña le encantó en cuanto lo vió, y eso que fue ella la que lo eligió. En la foto tiene una esquinita doblada, y parece defectuoso, pero era perfecto y además no sobresalía nada, porque no quería que le abultase en la tripa.


La falda va montada en tres capas, el tul bordado y el tul de plumeti van  fruncidos, pero la tela que tiene por debajo a modo de forro, está cortada en circulo, porque sino, al montar tantas capas iba a quedar demasiado grueso en la cintura.




Ella estaba encantada con su vestido. La primera vez que se lo probó y se puso a dar vueltas como una loca, diciendo que le gustaba, que le encantaba... yo lloraba jajajaja y ella me preguntaba qué me pasaba, vaya un espectáculo, pero es que no me lo creía. No me creo que haya cosido algo así, y encima ver que a la dueña le gustó tanto.

Los zapatos se los cogí en rosa, a juego con el cinturón. Y tuve la suerte que Mar Miguelturra, me buscó su número, porque lleva un 36 de pie, y es complicado encontrar zapatos para niña con ese número. Son unas bailarinas, y el detalle del tobillo me gustó mucho cuando lo vi y a ella también cuando se los regalé y le di la sorpresa.

Sus expectativas se superaron con creces, o eso decía ella. Que nunca había estado tan guapa, y me daba las gracias, y que le gustaba mucho... esa sensación y esos recuerdos, no se nos olvidarán a ninguna de las dos.


 
Se lo pasó genial ese día y decir que se acuerda mucho de él y de los momentos que vivió con su familia y amig@s, y con eso me quedo.
 
 
Espero que os haya gustado. Decir que ya estoy preparada para el vestido de novia jajajajajajaja
 
Un bikiño enorme!